Las auditorías internas en ISO 14001:2015 (Reflexión 4/5)

Otro de los puntos que conviene analizar en la nueva edición de ISO 14001 es el criterio de independencia del equipo auditor.
La independencia como atributo explícito del proceso de auditoría del sistema de gestión ambiental se introduce en la definición que se le da a este término (auditoría interna, epígrafe 3.14 de UNE-EN ISO 14001:2004) en la edición de la norma de 2004, añadido a las características de sistemático y documentado, que ya traía asociado de la edición de 1996 (apartado 3.6 de UNE-EN ISO 14001:1996).

La independencia del auditor se reitera, en la edición de 2004, al requerirse la “imparcialidad del proceso” en el apartado 4.5.5 de UNE-EN ISO 14001:2004 y que se incluyó como novedad respecto a la edición de 1996.

En la edición de 2015, el criterio de independencia e imparcialidad se mantiene sin novedades respecto a la edición de 2004.
Es interesante la observación que se incluye en la Nota 3 al punto 3.4.1 al indicar que la independencia del proceso puede demostrarse por la ausencia de responsabilidad sobre la actividad que se audita o por la ausencia de sesgo y conflicto de intereses.

Igualmente interesantes son los comentarios del anexo A.9.2 donde se matiza la independencia del auditor a “siempre que sea viable” y sí que subraya que “en todos los casos, deben actuar libres de sesgo y conflicto de intereses”.
La norma ha primado la imparcialidad y la objetividad del proceso más allá del requisito que mantenía UNE-EN ISO 9001:2008 (punto 8.2.2) sobre que el auditor no debe auditar su propio trabajo y que, finalmente, ha sido eliminado en UNE-EN ISO 9001:2015.