¿Cuál es la misión del proceso de auditoría en ISO 14001?

La misión del proceso de auditoría interna es evaluar el cumplimiento de los requisitos del sistema de gestión ambiental que ha determinado la organización y de los requisitos que establece ISO 14001:2015. Y más allá de esto, evaluar la eficacia en la implantación y mantenimiento del sistema de gestión ambiental; esto es, dar respuesta a una pregunta básica

¿el sistema de gestión ambiental es capaz de alcanzar los resultados que pretendemos?

En las ediciones anteriores (apenas hay diferencias conceptuales entre ambas ediciones respecto a este proceso), el objetivo de la auditoría interna era doble:

  • Por una parte, determinar la conformidad del sistema de gestión con los criterios de la auditoría incluyendo una valoración sobre el nivel de implantación y mantenimiento (no se incluía el término “eficaz” en la redacción).
  • Y, por otra, proporcionar información a la dirección (punto 4.5.5 de UNE-EN ISO 14001:2004 y de 4.5.4 de UNE-EN ISO 14001:1996).

A diferencia de lo que ocurría en ISO 9001, hasta la edición de 2015, la valoración de la implantación y mantenimiento eficaz del sistema de gestión ambiental no era uno de los aspectos que se consideraban en el proceso de auditoría interna.

Y en esta finalidad del proceso discrepaban ambas normas, ISO 9001 consideró desde sus primeras ediciones que esta herramienta se implanta “para determinar la eficacia del sistema de gestión […]“; mientras que ISO 14001 hacía una evaluación aséptica sobre el cumplimiento de los requisitos y la implantación del sistema de gestión ambiental.

ISO 14001 dejaba esta función, la valoración de la conveniencia, adecuación y eficacia del sistema de gestión ambiental para otra herramienta, la revisión del sistema (punto 4.6 de UNE-EN ISO 14001:2004 y UNE-EN ISO 14001:1996).

Hasta 2015, las auditorías internas de los sistemas de gestión ambiental eran consideradas como auditorías de cumplimiento (auditorías más operativas) y una herramienta de información a la dirección para que fuera ésta quien evaluara la eficacia del sistema.

Con la edición de 2015, las auditorías internas avanzan un paso más y requieren que el proceso se pronuncie sobre la capacidad del sistema de gestión ambiental para alcanzar los objetivos establecidos (auditorías orientadas a la productividad del propio sistema, a su eficacia).

Este nuevo concepto del proceso de auditoría interna en ISO 14001 hará cuestionar la validez de las reglas del sistema de gestión para alcanzar el resultado previsto yendo más allá del mero cumplimiento de requisitos, al margen de la valoración que haga la dirección.

El líder es el que trepa al árbol más alto, supervisa toda la situación, y grita: “¡Selva equivocada!” (Stephen R. Covey)

Con ligeros matices, el epígrafe 9.2 tiene un contenido similar en ambas normas, ISO 9001 e ISO 14001 y equivalente, también, al que adopta el Anexo SL por lo que pueden adoptarse sistemáticas comunes en la integración de ambos referenciales en el sistema de gestión de una organización.